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Comienzo con este artículo una serie dedicada a ciertos términos relacionados con la lactancia y que comiencen por una letra de nuestro abecedario. La lactancia nos rodea de la A a la Z.
Comenzamos con la letra A, A de Amamamantar. Dice el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española que amamantar significa “dar de mamar”. ¡Qué sencillo! Creo que yo habría dedicado unas cuantas líneas más a definir un hecho tan complejo y lleno de matices.
Cuando
hablas con muchas mamás llegas a la conclusión de que mamar no es alimentar, mamar no es sólo dar leche, ni mucho menos.
Amamantar significa que tu bebé te disfruta con los cinco sentidos: Te mira, te huele, te toca, escucha los latidos de tu corazón y te saborea.
Amamantar significa no cortar el cordón umbilical hasta el destete, significa conectar profundamente con las necesidades de tu bebé. ¡Y las tuyas!
Amamantar significa tener en tus manos una varita mágica: Duerme cuando el bebé tiene sueño, cura cuando el bebé tiene dolor, acompaña cuando el bebé se siente solo, nutre cuando el bebé tiene hambre.
Amamantar es sentirte orgullosa de tu cuerpo de mujer, que es capaz de crear vida, albergarla durante 9 meses y producir un líquido excepcional lleno de vida y amor para que tu bebé se desarrolle sano y feliz.
Amamantar es mucho más que dar de mamar, es un acto de amor, no cabe en la definición de un diccionario.
Cuadro: Mary Cassat, Bebé Juan amamantado. 1910. Wikimedia Commons, dominio público.
A menudo recibo esta pregunta por parte de embarazadas y madres recientes. Me parece una pregunta excelente y siempre trato de hacerles llegar que no hay una respuesta clara y concisa.
Tras escuchar en la GOLD Conference de este año a la Dra. Smillie en su fabulosa conferencia “No lo compliques. Lo que las madres y bebés ya saben”, creo que tengo algunas respuestas mejores. El propio título de la conferencia nos da algunas pistas. Y es que la lactancia la hemos venido a complicar nosotros mismos con nuestras normas y reglas estrictas.
La Dra. Smillie nos contaba como antes de la Revolución Industrial no se vivía en concordancia con el reloj sino con el ritmo solar, el de las plantas y los animales que nos rodeaban. En esos tiempos la lactancia simplemente era lo que se hacía. Algunas imágenes vienen a ilustrar que en aquella época no se hablaba de falta de leche de forma tan habitual como en nuestros días.
Como muestra, podemos fijarnos en algunos cuadros antiguos:


No parece que estas mujeres tengan problemas de producción ¿verdad?
Pero entonces llegó la Revolución Industrial que trajo consigo un cambio social dramático y entre otras cosas, se comenzó a vivir al ritmo del reloj. Y se pensó que la vida de las madres sería mucho más fácil si los bebés también comenzasen a vivir al ritmo del reloj. Y se comenzó a dar instrucciones para que los bebés comieran cada 4 horas. Y entonces y sólo entonces apareció la grave “epidemia” de falta de leche.
Las mujeres de aquella época (y me temo que muchas de las actuales) se encontraban entre la espada y la pared. Por un lado recibían la consigna de amamantar siguiendo unas reglas estrictas, normalmente cada 4 horas, alguna mamá osada se atrevió a reducirlo a 3, pero en general se hacía cada 4. Entonces los bebés empezaron a estar desnutridos y más enfermos fruto de la falta de leche de sus madres que por otra parte recibían la presión de los médicos para amamantar porque les decían que era lo mejor y se sentían avergonzadas si daban un biberón. ¡Menudo problema!
Así que dado que las mujeres tenían una falta de leche generalizada se tuvieron que inventar sucedáneos que sirvieran de alimento para los bebés ya que la mayoría recibía leche de animales sin pasteurizar lo que les llevaba a tener enfermedades graves y mortales en la mayoría de los casos.
Y así hasta que hace tan sólo unas pocas décadas algunas personas comenzaron a darse cuenta del error y comenzaron a reclamar que esa no era la forma en que la lactancia funcionaba. Huelga decir que las primeras en darse cuenta fueron madres, que formaron grupos de apoyo y comenzaron a informar y apoyar a otras madres para asegurarlas en sus creencias instintivas que las llevaban a estar con sus hijos y amamantar a demanda.
Unido a la esclavitud del reloj comenzó a haber un cambio en la atención al parto. Ese cambio trasladó los partos de las casas a los hospitales, del entorno privado controlado por mujeres al público controlado por la ciencia. Este cambio trajo consigo una disminución de muchas complicaciones posparto derivadas fundamentalmente de las condiciones deplorables de higiene que existían entonces. Pero trajo consigo también la cientificación del nacimiento y la despersonalización. La madre y el bebé ya no eran los actores principales del acto del nacimiento, lo contemplaban en muchos casos de forma ajena. Y madres y bebés comenzaron a ser separados de manera sistemática.

En definitiva quizá la respuesta más honesta a la pregunta que encabeza este artículo es: La lactancia funcionaba hasta que vinimos a estropearla.
Para que la lactancia vuelva a ser algo natural y sencillo debemos devolver el protagonismo a los verdaderos actores, la madre y el bebé. Facilitar partos respetados y propiciar en todo momento que madre y bebé no sean separados, no dar reglas estrictas de amamantamiento, confiar en la sabiduría de los bebés. No intervenir, no complicar las cosas.
Todos los años en con la llegada del mes de mayo llega también la cita online por excelencia en el mundo de la lactancia la conferencia GOLD (Global Online Lactation Discussion).
Yo me he inscrito y pienso poner el máximo interés en tratar de aprender de las diferentes ponencias que se ofrecen.
En esta conferencia se tratan temas muy diversos, algunos son muy técnicos como la conferencia que versará sobre problemas en el anatomía muscular u ósea del bebé y su influencia en la lactancia. Otros temas se centran más en la labor del día a día de las IBCLCs. Hay un apartado muy interesante todos los años que está dedicado a conocer aspectos de la lactancia en diferentes entornos culturales. En esta ocasión podremos escuchar presentaciones de lugares tan diferentes como Indonesia, Irlanda, Kuwait, Canadá o Australia.
Otra de las grandes ventajas de esta conferencia es que es respetuosa con el medio ambiente: ni los ponentes ni los asistentes han de moverse de sus casas para estar al día.
A medida que vaya asistiendo a las conferencias compartiré aquí los detalles más interesantes.
He tenido la oportunidad de completar un seminario de ILCA (Asociación Internacional de Consultores de Lactancia) dedicado a la lactancia en mujeres diabéticas y quería compartir algunos datos relevantes al respecto.
De sobra son conocidos los riesgos que hay para madres y bebés si éstos no son amamantados. En el caso de las mujeres diabéticas, sabemos que el hecho de lactar a sus bebés es muy importante para su condición ya que la lactancia mejora la tolerancia a la glucosa posparto. En el caso de las mujeres con diabetes gestacional, aquellas que no amamantan tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes después del parto así como un peor metabolismo de la glucosa comparado con mujeres lactantes. Con respecto a los bebés, sabemos que aquellos que maman durante menos de dos meses o no reciben lactancia materna tienen mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en la edad adulta.
En un Simposio Internacional sobre Diabetes celebrado en Estados Unidos en 2007, se llegó a la siguiente recomendación: Todas las mujeres, incluidas aquellas con Diabetes Gestacional, Diabetes tipo 2 o Insulinodependientes, han de ser animadas para amamantar de forma exclusiva tanto como sea posible y continuar con la lactancia más allá del primer año de vida del bebé. Y es que toda mujer diabética debería poder contar con las mismas oportunidades que el resto de las madres a no ser que su enfermedad las incapacite físicamente para hacerlo.
En cuanto a los medicamentos utilizados para controlar la Diabetes tanto la insulina como la Metformina, Acarbosa, Gliburida y Glipizida se consideran seguros durante la lactancia. (Para conocer los datos concretos se puede consultar cada medicamento en la web de Medicamentos y lactancia del Hospital de Denia: www.e-lactancia.org)
Las mujeres diabéticas lactantes deben incrementar el autocontrol ya que las necesidades de insulina pueden reducirse hasta en un 30%, también hay necesidad de un mayor aporte calórico, de hecho una recomendación común para estas madres es tener siempre a mano algo para comer durante o tras las tomas.
Las mujeres diabéticas lactantes tienen mayor riesgo de sufrir un retraso en la lactogénesis (“subida de la leche”), producción inadecuada de leche y de mastitis e infección fúngica.
El retraso en la lactogénesis y la producción inadecuada de leche tiene un origen multifactorial: Puede haber factores fisiológicos, otras condiciones adversas como hipertensión crónica, hay un mayor riesgo de cesárea y de separación del bebé, así como de parto prematuro y retraso en la primera toma. En concreto este último factor puede ser determinante ya que se ha encontrado una relación inversamente proporcional entre la duración de la lactancia y el retraso en la primera toma. (Whichelow, Doddridge, et al Br. Med. Jrn 1983)
Los bebés nacidos de madres diabéticas tienen un riesgo significativamente mayor de sufrir hipoglucemia, no obstante sabemos que los bebés que no son amamantados en el paritorio tienen mayores tasas de hipoglucemia y peores niveles medios de glucosa en sangre que aquellos que sí fueron amamantados en el propio paritorio. Los bebés alimentados con leche artificial tienen peores niveles de glucosa en sangre que aquellos que son amamantados. (Chertok, Shoham et al, 2009)
La ABM (Academy of Breastfeeding Medicine) tiene un protocolo claro para los bebés en riesgo de sufrir hipoglucemia y para los que ya la sufren. En ambos casos queda manifiesta la necesidad del amamantamiento frecuente y la importancia de hacerlo lo más pronto posible.
En ocasiones los bebés de madres diabéticas son separados de sus madres, unas veces por chequeos rutinarios y otras por problemas en la salud del bebé. En estos casos la madre ha de ser apoyada y acompañada para poder transitar por ese período de separación lo mejor posible. En cuanto a la lactancia, será necesario que extraiga leche de forma regular y que inicie dicha extracción lo antes posible. El objetivo en todo caso ha de ser reunir a la madre y al bebé lo antes posible y posibilitar el contacto piel con piel que traerá consigo un inicio de la lactancia directa más fácil y placentero para ambos.
Referencias:
David H. Adamkin, et al. (2011(Postnatal Glucose Homeostasis in Late-Preterm and Term Infants. Pediatrics Vol. 127 No. 3 March 1, 2011 pp. 575 -579.
American Academy of Pediatrics (2005) Breastfeeding Handbook for Physicians
Chertok, I, Raz, I, Shoham, I, et al (2009) Effects of early breastfeeding on neonatal glucose levels of term infants born to women with gestational diabetes. Journal of Human Nutrition and Dietetics, 22, pp 166-169
Hale, T. (2008) Medications and Mother’s Milk, Hale Publishing
Hartman, P, Cregan, M. (2001) Lactogenesis and the effects of insulin-dependent diabetes mellitus and prematurity. Journal of Nutrition (American Society for Nutritional Services), 131, 306S-320S
Kjos, SL, Henry, O, Lee, RM et al (1993) The effect of lactation on glucose and lipid metabolism in women with recent gestational diabetes mellitus. Journal of Obstetrics and Gynecology, 82, 451-455
El pasado mes de febrero el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría renovó sus recomendaciones sobre lactancia materna.
Se trata de un documento sencillo pero completo y muy útil que debería estar en todas y cada una de las consultas de los pediatras españoles. También debería ser entregado a cada embarazada en las clases pre-parto.
Me gustaría destacar el hincapié que se hace en este documento en la importancia del contacto precoz piel con piel, ilustrado con unas bellas fotografías. Así mismo se destaca la recomendación en la que coinciden los organismos internacionales competentes: lactancia materna exclusiva durante seis meses y continuar con el amamantamiento junto con otros alimentos que complementen la alimentación hasta los 2 años o más, mientras madre e hijo lo deseen.
Decía antes que es un documento completo, porque se abordan los inicios de la lactancia así como el agarre y la lactancia a demanda, pero también se tratan temas no menos importantes como dónde buscar ayuda o el papel del padre y la familia en la lactancia.
En definitiva se trata de un documento imprescindible para toda persona interesada en la lactancia materna.